Las lecturas de hoy (Gn 37,3-28; Salmo 104; Mt 21,33-46) me invitan a estar muy atenta a todos esos dinamismos que me alejan de Dios, del Dios de Jesús: el Dios de la paz, de la justicia,del amor incondicional, de la misericordia, de la comunión. Comparto con vosotros esta canción que me resuena. Así quiero vivir...
A DÓNDE ME QUERÉIS LLEVAR,
DÓNDE ME LLAMÁIS.
SIGUIÉNDOOS, MI SEÑOR,
YO NO ME PODRÉ PERDER.
Mueles mi miseria, es pan que se da.
Oras en mi vida, alumbras mi andar,
Besas mis heridas, me muestras tu ser.
Creas mi horizonte: yo no me podré perder.
A DÓNDE ME QUERÉIS LLEVAR...
GRANDE ES EL SEÑOR...
GRANDE ES EL SEÑOR...
“¿A dónde me queréis llevar? Siguiéndoos, mi Señor, yo no me podré perder”.
(Diario Espiritual, n.113)


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