
Espíritu Santo, tercera persona de la divina Trinidad:
Amor de Dios que habita en nuestros corazones,
nos has sido revelado y dado por Jesucristo
para que ser luz y guía de vida para nosotros peregrinos,
y para la Iglesia universal,
y nos lleva a amar como Jesús nos ama.
Él, desde el comienzo de su misión mesiánica,
recogió en torno a sí a sus discípulos,
entre los que eligió a los Doce, llamados Apóstoles,
y entre ellos asignó a Pedro
el primado del testimonio y de la representación.
Antonio DIAZ TORTAJADA, sacerdote-periodista
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