"Reinventarse no quiere decir convertirse en alguien distinto a quien se es, sino sacar a flote nuestro verdadero ser”.
Palabra de Mario Alonso Puig, médico especialista en Cirugía Cerebral y del Aparato Digestivo, miembro de la Academia de Ciencias de Nueva York y autor de Reinventarse: tu segunda oportunidad (Ed. Plataforma), su último libro tras Madera de líder y Vivir es un asunto urgente. Lúcido, empático y de marcado carácter humanista, ha dedicado gran parte de su vida a explorar el impacto que tienen los procesos mentales en el despliegue de nuestros talentos. Actualmente imparte conferencias y cursos sobre liderazgo, comunicación, creatividad y gestión del estrés tanto a nivel nacional como internacional. Para él, la crisis no es más que una oportunidad disfrazada.
¿Hay que tener madera de líder para reinventarse, teniendo en cuenta que vivir es un asunto urgente? El concepto de liderazgo admite mucha discusión. Para mí, un líder es una persona que se atreve a traspasar el umbral de lo desconocido y entra en una zona de incertidumbre, donde se produce el verdadero crecimiento, la auténtica evolución personal. Cuando una persona sale de su zona de confort y empieza a explorar en su interior cosas que no conoce –y que si conociera le proporcionarían mucha más ilusión y confianza– está haciendo un ejercicio de liderazgo y heroicidad.
¿El líder nace o se hace? Todos tenemos un elemento genético que, de alguna manera, está dentro de nuestra esencia: tenemos esa capacidad de trascender el umbral de lo conocido y entrar en lo desconocido. Pero también podemos entrenar el carácter, es decir, el conjunto de conductas que nos van a ayudar a sacar lo mejor de nosotros mismos y a inspirar a otros con nuestro ejemplo.
¿Por qué nos cuesta tanto salir de la zona de confort, aunque nos sintamos estancados en nuestra comodidad? Porque la zona de confort o status quo cubre dos de las necesidades básicas del ser humano. La primera es la necesidad de control: en la zona de confort uno tiene la sensación de que puede predecir, de que puede controlar lo que sucede. Y no suelen gustarnos las cosas que no son predecibles. La segunda es la sensación de significancia: nos sentimos importantes porque controlamos o dominamos algo. Salir de esa zona de confort es olvidarse de esas necesidades y entrar en la zona de incertidumbre en un mundo donde a lo mejor hay que partir de cero y aprender nuevas competencias. Ante ello, podemos tener la sensación de perder la identidad, y eso nos da mucho miedo.Afirmas que cuando alguien entra en la incertidumbre, la naturaleza le ha hecho un regalo… Sí, porque aumenta su espíritu explorador, su capacidad de atención, su creatividad… El cerebro humano está absolutamente dotado para hacer frente a la incertidumbre.
¿Por qué nos cuesta tanto salir de la zona de confort, aunque nos sintamos estancados en nuestra comodidad? Porque la zona de confort o status quo cubre dos de las necesidades básicas del ser humano. La primera es la necesidad de control: en la zona de confort uno tiene la sensación de que puede predecir, de que puede controlar lo que sucede. Y no suelen gustarnos las cosas que no son predecibles. La segunda es la sensación de significancia: nos sentimos importantes porque controlamos o dominamos algo. Salir de esa zona de confort es olvidarse de esas necesidades y entrar en la zona de incertidumbre en un mundo donde a lo mejor hay que partir de cero y aprender nuevas competencias. Ante ello, podemos tener la sensación de perder la identidad, y eso nos da mucho miedo.Afirmas que cuando alguien entra en la incertidumbre, la naturaleza le ha hecho un regalo… Sí, porque aumenta su espíritu explorador, su capacidad de atención, su creatividad… El cerebro humano está absolutamente dotado para hacer frente a la incertidumbre.
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