Un inmigrante de origen subsahariano ha sido localizado en un doble
fondo construido bajo los asientos delanteros de un vehículo conducido
por un marroquí, después de la utilización de un "detector de latidos"
en el control policial en la frontera entre Melilla y Marruecos.
Según ha informado un portavoz de la Guardia Civil, los hechos se han
producido en la frontera de Beni-Enzar cuando los agentes del Instituto
Armado procedieron a la inspección de un turismo marca Renault, modelo
R-12, de color blanco y matrícula de Marruecos, que en ese momento
accedía a la ciudad, en lo que en principio parecía ocupado únicamente
por su conductor.
Sin embargo, los sensores de ritmo cardiaco detectaron la posible presencia de otro "ser vivo" en el interior del vehículo,
lo que motivó un reconocimiento exhaustivo del mismo. Esta inspección
ha dado resultado la localización de una chapa metálica bajo los
asientos delanteros del vehículo.
La citada fuente ha detallado que "una vez retirados los asientos y
la chapa, para lo que se hubo de utilizar medios mecánicos, apareció un
habitáculo perfectamente construido con una persona en su interior, que
presentaba signos evidentes de entumecimiento, mareo, alteraciones
respiratorias y agitación nerviosa".
El inmigrante fue inmediatamente conducido al servicio de urgencias para su reconocimiento,
donde, entre otros diagnósticos, se le dictaminó "agitación extrema en
el ritmo cardiaco". Su estado de salud, no obstante, es bueno y dentro
de la normalidad.
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