Las consecuencias de nuestra elección (en relación a la llamada) no son
menores en la vida humana. Si, por un lado, uno ausculta la llamada y
vive conforme al don recibido, dándolo, experimentará felicidad. Su vida
habrá sido auténtica. Si, por otro lado, uno trata de esquivar la
llamada, de hacerse el sordo a la misma y niega el don recibido, vivirá
en conflicto con su mismo ser, con la dinámica del don que desea abrirse
camino a través de su existencia. Solo experimentará amargura e
infelicidad.
La lógica del don, F. Torralba
No hay comentarios:
Publicar un comentario