Los alumnos de Bellas Artes son conocidos por su
creatividad y su carácter inconformista. Yago Román Freire, un
barcelonés que se incorporó a la facultad de Pontevedra en septiembre,
es un ejemplo de cómo salvar obstáculos a base de ingenio y soluciones
poco convencionales. El estudiante de primero de carrera, a falta de
solvencia económica para pagar un alquiler, vive en un camión
frigorífico de 3.500 kilos de carga adaptado como caravana frente a su
facultad.
«Paso todo el día metido en la universidad o en
casa de mis amigos», asegura el barcelonés. El remolque apenas cuenta
con 1,76 metros de alto, lo justo para no despeinar a Yago. En su
interior se apiñan dos literas, una cocina, una nevera, un escritorio,
una ducha y un servicio. «Es imposible hacer vida aquí, y mucho menos un
cuadro o una escultura, es por eso que me paso prácticamente todo el
día metido en la facultad», explica el universitario de 30 años.

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