16 noviembre 2011

TALLER DE PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO




La violencia de género es una de las manifestaciones más claras de la desigualdad, subordinación y de las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres.


Desde 1995, en el seno de las Naciones Unidas se reconoce que la violencia de género es uno de los principales obstáculos para abordar la libertada, el desarrollo y el disfrute de los derechos de la mujer.

Estamos convencidos de la necesidad de una lucha activa desde todos los ámbitos sociales, políticos económicos y culturales, por eso, nuestros alumnos de
3º y 4º de la ESO están desarrollando unos talleres para prevenir este tipo de violencia. Se llevará a cabo durante varias jornadas y son impartidas por monitoras del CEAS.

Desde el Excmo Ayuntamiento de Medina del Campo (Valladolid) se ha promovido ésta inicitiva que ha sido acogida por el Colegio San José, ya que consideramos básico en el desarrollo de nuestros alumnos valores basados en el respeto de los derechos y libertades fundamentales , igualdad entre hombres y mujeres, así como la tolerancia y convivencia.
Se ha ofertado también una charla para los padres de los alumnos, impartida en el Salón de Actos del Centro.

Para lograr nuestros deseos PREVENCIÓN Y SENSIBILIZACIÓN, sin duda, nuestros dos parametros de actuación.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me parecen estupendos estos talleres de prevención y sensibilización, pero considero que no se debería esperar a la ESO para llevarlos a cabo.
Recientemente mi hijo, que estudia el primer ciclo de primaria, ha llegado a casa contando cosas que algún compañero llama a otros, además de hablar de los MACHOS, menospreciando a las niñas .....
Me parece terrible, que con tanta información que tenemos, que enseguida nos encanta solidarizarnos poniendo el lazo rojo, el verde, el azul... que nos indignamos con cada una de las mujeres maltratadas.. seamos capaces de transmitir a nuestros hijos actitudes machistas.

"No seas nenaza"
"Si te pegan eres un mariquita"
"Eso no es de hombres"

Creía ingenuamente que estas expresiones ya no existían en los padres de mi generación. Desperté y me dí un buen coscorrón...

Qué triste¡